Teoria y tecnica del automovil

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miércoles, 23 de junio de 2010

LOS NEUMÁTICOS EN EL AUTOMOVIL

Un neumático, también denominado cubierta en algunas regiones, es una pieza toroidal de caucho que se coloca en las ruedas de diversos vehículos. Su función principal es permitir un contacto adecuado por adherencia y fricción con el pavimento, posibilitando el arranque, el frenado y la guía del vehículo.
Los neumáticos generalmente tienen hilos que los refuerzan. Dependiendo de la orientación de estos hilos, se clasifican en diagonales o radiales. Los de tipo radial son el estándar para casi todos los automóviles modernos
Por su construcción existen dos tipos de neumáticos:
Diagonales: en su construcción las distintas capas de material se colocan de forma diagonal, unas sobre otras.
Radiales: en esta construcción las capas de material se colocan unas sobre otras en línea recta, sin sesgo. Este sistema permite dotar de mayor estabilidad y resistencia a la cubierta.
Igualmente y según su uso de cámara tenemos:
Neumáticos tubetype: aquellos que usan cámara y una llanta específica para ello. No pueden montarse sin cámara. Se usan en algunos 4x4, y vehículos agrícolas.
Neumáticos tubeless o sin cámara: estos neumáticos no emplean cámara. Para evitar la pérdida de aire los flancos de la cubierta se "pegan" a la llanta durante el montaje, por lo que la llanta debe ser específica para estos neumáticos. Se emplea prácticamente en todos los vehículos.
Las dimensiones de los neumáticos se representan de la siguiente forma:
225/50R16 91W
Dónde:
El primer número identifica el ancho de sección (de pared a pared) de la cubierta, expresado en milímetros.
El segundo número es el perfil, o altura del lado interior de la cubierta y se expresa en el porcentaje del ancho de cubierta que corresponde al flanco o pared de la cubierta. En algunas cubiertas se prescinde del mismo, considerando que equivale a un perfil 80.
La "R" indica que la construcción de la carcasa del neumático es de tipo "Radial". Si por el contrario, la construcción fuese de tipo "Diagonal" (habitual en algunos vehículos agrícolas e industriales), se utilizaría el símbolo "-".
El tercer número es el diámetro de la circunferencia interior del neumático en pulgadas, o también, el diámetro de la llanta sobre la que se monta.
El cuarto número indica el índice de carga del neumático. Este índice se rige por unas tablas en que se recogen las equivalencias en Kg. del mismo. En el ejemplo el índice "91" equivale a 615 Kg. por cubierta.
Finalmente la letra indica la velocidad máxima a la que el neumático podrá circular sin romperse o averiarse. Cada letra equivale a una velocidad y en el ejemplo el código W supone una velocidad de hasta 270 Km./h.
Algunos rangos de carga máxima: 65 – 290 Kg., 75 – 387 Kg., 85 – 515 Kg., 95 – 690 Kg.
Algunos rangos de velocidad máxima: N – 140 Km./h, Q – 160 Km./h, S – 180 Km./h-
La sustitución de un neumático ya usado ha de ser por uno de las mismas dimensiones. Algunos vehículos están homologados para llevar varias medidas, pero siempre han de ser todos iguales. También hemos de tener en cuenta los códigos de carga y velocidad. Estos pueden ser de un código superior a la recomendada por el fabricante.
Al cambiar los neumáticos no debe comprometerse la seguridad por ahorrar algo de dinero. Legalmente, en la mayoría de los países el dibujo del neumático debe tener una profundidad superior a 1,6 mm. Con profundidades inferiores a 3 mm, conforme disminuye esa profundidad, la adherencia del neumático sobre suelo mojado disminuye, siendo esa disminución mucho más acusada al bajar de 2 mm, disminuyendo significativamente la velocidad a la que se alcanza el hidroplaneo (aquaplaning).
Finalmente, en el caso de no sustituir todos los neumáticos, debe intentarse que los neumáticos del mismo eje sean de la misma marca y modelo, y preferiblemente que tengan un desgaste similar. Dos neumáticos distintos en el mismo eje dan lugar una adherencia desigual que puede variar el comportamiento del vehículo sustancialmente en condiciones de emergencia o de conducción extrema. Si se disponen neumáticos distintos dos a dos, es mejor montar los iguales en el mismo eje.
Inflado
El neumático va relleno en su interior con aire a presión. Según el vehículo, será necesaria más o menos presión. Es muy recomendable comprobar periódicamente sus niveles, ya que un neumático con mayor o menor presión de la indicada provocará situaciones peligrosas por falta de agarre o por riesgo de explosión; además de influir directamente en el consumo de combustible del vehículo.
Estudios demuestran que el inflado del neumático con Nitrógeno en lugar de aire reduce aproximadamente un 5% la cantidad de presión que se pierde con el transcurso del tiempo.7 8 Aun así, si es necesario, se pueden rellenar con aire común, al ser totalmente compatibles, pero sus propiedades no son iguales. Además, mejora las prestaciones y la duración del neumático, al variar mucho menos su volumen por el efecto de la temperatura y por no reaccionar con los materiales de que está hecho el neumático.
(Teoria y técnica del automovil)

viernes, 18 de junio de 2010

LOS LUBRICANTES SINTÉTICOS

Aunque los lubricantes sintéticos han estado en uso en la industria por más de 50 años, hay aún una gran confusión acerca de sus características y los beneficios de valor agregado en aplicaciones industriales. Muy poca gente sabe que ellos deberían estar utilizando lubricantes sintéticos o carecen de información de como analizar y justificar el uso de los sintéticos sobre los lubricantes tradicionales refinados a base de solventes.
Los lubricantes sintéticos están diseñados para hacer el trabajo de un lubricante convencional con un mejor desempeño. Aunque son un poco más costosos al producirlos y por lo tanto más caros al comprarlos, estos "mejores lubricantes" pueden en realidad ahorrar dinero a largo plazo.
La función principal de un aceite para motor es proveer lubricación entre las partes móviles del mismo. La fricción causada por estas partes cuando se mueven, crean altos niveles de calor que causan daños a no ser que un lubricante sea introducido al mecanismo. El lubricante se introduce entre las superficies, creando una película, permitiendo que las partes se muevan libremente entre ellas, reduciendo la fricción, el desgaste y absorbiendo calor. Esta es una función que los aceites convencionales pueden llevar acabo bastante bien, pero uno sintético puede desempeñarse mejor.
Todos los lubricantes caen en una de estas tres categorías: Líquidas (aceites), Semilíquidas (grasas) y Sólidas (grafito). Las tres se derivan de base vegetal, mineral o sintética. Sin embargo, usando solo estas materias primas para lubricar maquinaria moderna de alta precisión, producirían rápidamente sobrecalentamiento, fuego, evaporación o emulsificación. Para protegerse contra esto, todos los lubricantes son adulterados hasta cierto grado, modificándolos para remover impurezas y reforzados con aditivos químicos. Sin embargo, los lubricantes sintéticos son producidos específicamente para soportar condiciones severas en las cuales aceites convencionales podrían fallar. Están diseñados para poseer características de viscosidad superiores a los aceites minerales. Los lubricantes obtenidos tienen una estructura molecular que ha sido adaptada para cumplir y en ocasiones exceder los criterios de alto rendimiento de motores requeridos por los fabricantes.
Entre las muchas ventajas de desempeño que los lubricantes sintéticos ofrecen, está la habilidad de permanecer estables en altas temperaturas (bajo las cuales los aceites convencionales comenzarían a fallar) y mantenerse fluido a muy bajas temperaturas (bajo las cuales los aceites convencionales empiezan a hacerse más espesos). Esto provee una lubricación óptima a temperaturas extremas, reduce el desgaste y roturas, y ayuda a tener un motor más limpio y eficiente.
Los lubricantes sintéticos proporcionen entre 5 y 10 veces vida más larga que los aceites minerales. Como resultado de la extensión del periodo de cambio, el costo de reposición es menor. Una regla de la industria, establece que la tasa de oxidación de los aceites convencionales, se duplica y la vida de ese aceite se reduce a la mitad, por cada incremento de 10º C en a temperatura de operación. La estructura de los sintéticos, les permite resistir substancialmente el ataque del oxígeno en la presencia del calor.
La resistencia a la oxidación, causa menor formación de depósitos y barniz, mientras los aditivos detergentes-dispersantes en los sintéticos mantienen los productos de la oxidación en suspensión. Como resultado hay menor corrosión, menor frecuencia en las fallas de los equipos, debido a la formación de barniz o depósitos.
Los sintéticos, tienen un desempeño sobresaliente en bajas temperaturas, proporcionan un mejor flujo al arranque en temperaturas extremadamente bajas, así como gran estabilidad a altas temperaturas. Dado que un alto porcentaje del desgaste ocurre en el arranque de los motores y los sintéticos pueden fluir mejor y proporcionar la protección necesaria, el motor queda protegido. El punto de congelación de un aceite lubricante, es la más baja temperatura a la que un aceite puede fluir.
Los lubricantes proporcionan funciones básicas, como el control de la fricción, temperatura, desgaste y corrosión. Los lubricantes sintéticos, deben ser utilizados donde una o más de esas funciones no pueden ser cubiertas por los lubricantes convencionales. Por ejemplo, en los automóviles modernos, expuestos a arranques y detenciones constantes, trabajo en condiciones desfavorables de temperatura y suciedad.
Entonces, cuando nos dispongamos a cambiar el aceite en nuestro vehículo 0 Km. sería muy conveniente exigir el uso de aceite sintético.
En cambios posteriores al primero (efectuado entre los 1500 y 2000 Km.) podemos “demorar” el próximo cambio a que se cumplan los 8000 a 10000 Km. con el consiguiente ahorro.

jueves, 10 de junio de 2010

VEHICULOS HÍBRIDOS

Un vehículo híbrido es un vehículo de propulsión alternativa que combina un motor movido por energía eléctrica proveniente de baterías y un motor de combustión interna.
Una de las grandes ventajas de los híbridos es que permiten aprovechar un 30% de la energía que generan, mientras que un vehículo convencional de gasolina tan sólo utiliza un 19%. Esta mejora de la eficiencia se consigue gracias a las baterías, que almacenan energía, la que en los sistemas convencionales de propulsión se pierde, como la energía cinética, que se escapa en forma de calor al frenar. Muchos sistemas híbridos permiten recoger y reutilizar esta energía convirtiéndola en energía eléctrica gracias a los llamados frenos regenerativos.

Frenos regenerativos
Un freno regenerativo es un dispositivo que permite reducir la velocidad de un vehículo transformando parte de su energía cinética en energía eléctrica. Esta energía eléctrica es almacenada para un uso futuro.
El freno regenerativo en trenes eléctricos alimenta la fuente de energía del mismo. En vehículos de baterías y vehículos híbridos, la energía es almacenada en un banco de baterías o un banco de condensadores para un uso posterior.
El dispositivo denominado KERS (Kinetic Energy Recovery System), sistema de recuperación de energía cinética) entró en vigor durante todo 2009 en la competición de Fórmula 1 (Prohibido su uso actualmente). Además de abaratar los costes, el objetivo de este dispositivo es aumentar la facilidad y el número de adelantamientos, que con el avance de la aerodinámica han ido disminuyendo. Ha sido diseñado y desarrollado por Xtrac, Torotrack y Flybrid System con las especificaciones impuestas por la FIA y la UE.
Este componente funciona obteniendo la energía que se disiparía en forma de calor en las frenadas, acumulándola en un volante de inercia. La idea es que esa energía almacenada otorgará una potencia extra de 60 kW (unos 81 CV / 80 HP) durante aproximadamente 6,67 segundos en la fase de aceleración tras la frenada.

La combinación de un motor de combustión operando siempre a su máxima eficiencia, y la recuperación de energía del frenado (útil especialmente en la ciudad), hace que estos vehículos alcancen un mejor rendimiento que los vehículos convencionales, especialmente en entornos urbanos, donde se concentra la mayor parte del tráfico, de forma que se reducen significativamente tanto el consumo de combustible como las emisiones contaminantes. Todos los vehículos eléctricos utilizan baterías cargadas por una fuente externa, lo que les ocasiona problemas de autonomía de funcionamiento sin recargarlas. Esta limitación de los vehículos 100% eléctricos no existe en los vehículos híbridos.
A nivel mundial en 2009 ya circulaban más de 2,5 millones de vehículos híbridos eléctricos livianos, liderados por Estados Unidos con 1,6 millones, seguido por Japón (más de 640 mil) y Europa (más de 235 mil). A nivel mundial los modelos híbridos fabricados por Toyota Motor Corporation sobrepasaron la marca histórica de 2 millones de vehículos vendidos en agosto de 2009, que es seguida por Honda Motor Co., Ltd. con más de 300 mil híbridos vendidos hasta enero de 2009, y Ford Motor Corporation, con más de 122 mil híbridos vendidos hasta finales de 2009.
Toyota Prius
El Prius no es un automóvil eléctrico. La tercera versión de este modelo cuenta con un motor de gasolina de 1.8 litros de cilindrada (en las anteriores era de 1.5 litros) que trabaja coordinadamente con un motor eléctrico en una configuración denominada híbrida. El motor eléctrico ayuda al de gasolina a encontrar condiciones ideales de funcionamiento y, bajo ciertas circunstancias y por determinados lapsos, puede mover independientemente al automóvil, el cual entonces se desplaza sin consumir combustible y reduciendo significativamente el ruido producido.
El motor eléctrico se alimenta de una serie de baterías que se recargan mientras el automóvil está en movimiento (lo que se conoce como Hybrid Synergy Drive) y por lo tanto no requiere una fuente externa, problema que sufren los vehículos eléctricos que tienen que ser "enchufados" periódicamente para recargarse.
Otra estrategia de ahorro de combustible es que el motor de gasolina se apaga en las constantes detenciones que se sufren en el tránsito urbano.
El Prius supera los problemas de poca autonomía, largo tiempo de recarga y escasas prestaciones de los vehículos eléctricos y se convierte en el automóvil con motor de combustión interna de más alto rendimiento y más bajas emisiones disponible en la actualidad, de acuerdo con la normativa de la Unión Europea. Sus especificaciones señalan un rendimiento de 96 g/km en ciclo urbano y aunque estos números generalmente son difíciles de alcanzar en el uso real, de todas maneras indican que el Prius casi dobla el rendimiento de vehículos convencionales comparables.
Chevrolet Volt
El Chevrolet Volt, hermano del Opel Ampera, es un vehículo híbrido eléctrico enchufable desarrollado por General Motors. El Volt funciona con un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1.4 litros de cilindrada y un motor eléctrico de 111 kW (150 CV) de potencia. No obstante, la compañía ha evitado el uso del término «híbrido», prefiriendo llamarlo «vehículo eléctrico» con «rango extendido» debido a su diseño.
General Motors programó el lanzamiento del Volt como año modelo 2011 e iniciará ventas en noviembre de 2010, a pesar del proceso de bancarrota iniciado por GM en junio de 2009, la firma anunció que mantiene el compromiso de producir el Volt como estaba originalmente programado.
La particularidad de éste vehículo radica en que el motor de gasolina no mueve el coche de forma directa, sino que está unido a un generador de 53 KW que carga la batería cuando ésta está agotandose, por lo que el coche siempre es propulsado por el motor eléctrico. La batería de iones de litio, tiene una capacidad de 16 KWh, de los cuales sólo son aprovechables 8,8 KWh, debido a que nunca se carga mas del 85% y nunca se descarga del todo, puesto que al llegar al 30% empieza a cargarse con el motor de combustión interna.
La autonomía es de 64 kilómetros en modo exclusivamente eléctrico y cuando se descarga la batería, el motor de gasolina funciona como generador para recargar la misma, lo que aumenta su alcance en aproximadamente 500 kilómetros adicionales, hasta que se acabe el combustible. Sin embargo algún otro modelo de vehiculo exclusivamente eléctrico ha logrado la misma autonomía sin utilizar una gota de combustible, lo cual resulta mas que curioso, sospechoso.
Ford Fusion Hybrid
El Ford Fusion Hybrid es un vehículo híbrido eléctrico del segmento D movido por la combinación de un motor eléctrico y un motor de combustión interna a gasolina, y fue lanzado en el mercado estadounidense en marzo de 2009 como año modelo 2010. El Fusion Hybrid es una versión del automóvil Ford Fusion sedán desarrollado por Ford Motor Company. Ford estableció una meta de ventas de alrededor de 25.000 vehículos para el primer año tanto para el Fusion híbrido como su gemelo, el Mercury Milan.
La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (U.S. EPA) certificó la economía de combustible del Fusion 2010 en 17,3 litros/km (41 mpg) en ciudad y 15,2 litros/km (36 mpg) en carretera. Entre los vehículos híbridos disponibles en el mercado únicamente es superado por el Toyota Prius año modelo 2009 y 2010. Cuando el automóvil es conducido exclusivamente en modo eléctrico (modo EV) el Fusion puede alcanzar 19,9 litros/Km. (47 MPH)2 y hasta 3,2 Km. (2 millas) cuando es operado de forma continua en modo EV. Operando en ciudad, un tanque lleno de gasolina permite alcanzar hasta 1.120 Km. (700 millas).

viernes, 4 de junio de 2010

CAJAS DE CAMBIO

En los vehículos automotores, la caja de cambios o caja de velocidades (llamada comúnmente caja) es el elemento encargado de acoplar el motor y el sistema de transmisión con diferentes relaciones de engranajes, de tal forma que la misma velocidad de giro del cigüeñal puede convertirse en distintas velocidades de giro en las ruedas. El resultado en la ruedas de tracción generalmente es la reducción de velocidad de giro e incremento del par motor.

Par motor (o torque)
El par motor es el momento de fuerza que ejerce un motor sobre el eje de transmisión de potencia. La potencia desarrollada por el par motor es proporcional a la velocidad angular del eje de transmisión.
Un ejemplo práctico, para comprender la diferencia entre par y potencia, lo podemos observar en los pedales de una bicicleta. El motor sería la persona que pedalea y el par motor sería el proporcionado por el par de fuerzas que se ejerce sobre los pedales. Si por ejemplo, la persona conduce su bicicleta a una determinada velocidad fija, digamos 15 Km./h, en un piñón grande, dando 30 giros o pedaleadas por minuto, estaría generando una potencia determinada; si cambia a un piñón pequeño, y reduce a 15 pedaleadas por minuto, estaría generando la misma potencia, pero el doble de par; pues deberá ejercer el doble de fuerza en la pedaleada para mantener la velocidad de 15 Km./h. Es interesante resaltar que el máximo aprovechamiento del combustible (Consumo específico), se consigue alrededor del régimen de par máximo y con el motor casi a la máxima carga, es decir dando el par máximo.

En función de que la velocidad transmitida a las ruedas sea mayor, la fuerza disminuye, suponiendo que el motor entrega una potencia constante: dado que potencia es trabajo por unidad de tiempo y, a su vez, trabajo es fuerza por distancia, una distancia mayor (derivada de la mayor velocidad) tiene por consecuencia una fuerza menor. De esta manera la caja de cambios permite que se mantenga la velocidad de giro del motor, y por lo tanto la potencia y par más adecuado a la velocidad a la que se desee desplazar el vehículo.
La caja de cambios tiene la misión de reducir el número de revoluciones del motor e invertir el sentido de giro en las ruedas, cuando las necesidades de la marcha así lo requieren. Va acoplada al volante de inercia del motor, del cual recibe movimiento a través del embrague, en transmisiones manuales; o a través del convertidor de par, en transmisiones automáticas. Acoplado a ella va el resto del sistema de transmisión.
La caja de cambios está constituida por una serie de ruedas dentadas dispuestas en tres árboles.
Árbol primario. Recibe el movimiento a la misma velocidad de giro que el motor. Habitualmente consta de un único piñón.
Árbol intermedio. Es el árbol transmisor. Consta de una corona que engrana con el árbol primario, y de varios piñones (habitualmente tallados en el mismo árbol) que pueden engranar con el árbol secundario en función de la marcha seleccionada.
Árbol secundario. Consta de varias coronas con libertad de movimiento axial en el árbol, pero sin libertad de movimiento en sentido tangencial (por un sistema de nervados o de chaveteros). La posición axial de cada rueda es controlada por la palanca de cambios y determina qué par de ruedas engrana entre el secundario y el intermediario. Cuando se utilizan sincronizadores, el acoplamiento tangencial puede liberarse en función de la posición axial de estos y las ruedas dentadas no tienen libertad de movimiento axial.
Eje de marcha atrás. Dispone de una rueda loca que se interpone entre los árboles intermediario y secundario para invertir el sentido de giro habitual del árbol secundario. Para poder engranar el eje de marcha atrás, normalmente se utiliza un dentado recto, en lugar de un dentado helicoidal.
Existen varios tipos de cajas de cambios y diversas maneras de clasificarlas. Hasta el momento en que no se habían desarrollado sistemas de control electrónico la distinción era mucho más sencilla e intuitiva ya que describía su construcción y funcionamiento. En tanto que se han desarrollado sistemas de control electrónico para cajas se da la paradoja que existen cajas manuales con posibilidad de accionamiento automatizado (por ejemplo Alfa Romeo) y cajas automáticas con posibilidad de intervención manual. La clasificación en función de su accionamiento es una de las clasificaciones aceptadas por mayor número de autores:
Tradicionalmente se denominan cajas mecánicas a aquellas que se componen de elementos estructurales (y funcionales), rodamientos, etc. de tipo mecánico. En este tipo de cajas de cambio, la selección de las diferentes velocidades se realiza mediante mando mecánico, aunque éste puede estar automatizado. Los elementos sometidos a rozamiento ejes, engranajes, sincronizadores, o selectores están lubricados mediante baño de aceite (específico para engranajes) en el cárter aislados del exterior mediante juntas que garantizan la estanqueidad. Los acoplamientos en el interior se realizan mediante mecanismos compuestos de balancines y ejes guiados por cojinetes. El accionamiento de los mecanismos internos desde el exterior de la caja -y que debería accionar un eventual conductor- se realizan mediante cables flexibles o varillas rígidas. Las distintas velocidades de que consta la caja están sincronizadas. Esto quiere decir que disponen de mecanismos de sincronización que permiten igualar las velocidades de los distintos ejes de que consta la caja durante el cambio de una a otra. La conexión cinemática entre el motor y la caja de cambios se realiza mediante el embrague. Dentro de este grupo se encuentra la caja de cambios manual automatizada de doble embrague DSG -en alemán Direkt Schaltgetriebe- del Grupo Volkswagen y la caja de cambios automática de doble embrague en seco DDCT -en inglés Dual Dry Cluth Transmision- de Fiat Group Automobiles, las cuales permiten el funcionamiento en modo manual o automático, además de obtener una velocidad de transmisión entre marchas muy superior al contar con la presencia de dos embragues, uno encargado de las marchas pares y el otro de las impares (y marcha atrás).
La caja automática es un sistema que, de manera autónoma, determina la mejor relación entre los diferentes elementos, como la potencia del motor, la velocidad del vehículo, la presión sobre el acelerador y la resistencia a la marcha, entre otros. Se trata de un dispositivo electro hidráulico que determina los cambios de velocidad; en el caso de las cajas de última generación, el control lo realiza un calculador electrónico. Mientras que la caja de cambios manual se compone de pares de engranajes cilíndricos, la caja automática funciona con trenes epicicloidales en serie o paralelo que conforman las distintas relaciones de transmisión.

COMO FUNCIONA UNA CAJA DE CAMBIO

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jueves, 3 de junio de 2010

NECESIDAD DE ALINEAR Y BALANCEAR LAS RUEDAS DEL AUTOMÓVIL

Alinear y balancear un vehiculo es fundamental para su vida útil. El balanceo es la forma de contrapesar mediante pequeños pesos, normalmente de plomo, la falta de peso en un neumático en conjunto con la llanta para evitar problemas de galopeo y el tan molesto movimiento del volante y las vibraciones en velocidades superiores a los 80 Km./h. Mientras que la alineación es un proceso realizado con maquinas complejas que miden los ángulos de pisada de una cubierta para que el personal capacitado pueda corregir y llevarlo a los valores de fabrica del vehiculo.

Los especialistas aconsejan realizar esta tarea cada 10.000 kilómetros y cada vez que se realice alguna modificación en la suspensión. Caso contrario se produce un mal desgaste del neumático, un andar dificultoso que también puede traer aparejado la rotura de bujes y otras partes vitales de la suspensión.

Otro factor a tener en cuenta es el inflado de los neumáticos que es lo que permite absorber los golpes ocasionados por el mal estado del pavimento. El inflado es fundamental porque actualmente los neumáticos vienen sin cámara, y por problemas de esfuerzo del talón del neumático sobre la llanta estas se separan y van perdiendo el aire gradualmente, También puede ser consecuencia de un clavo pinchado en la cubierta y al no tener cámara tarda en desinflarse pero pierde el aire necesario.

Por todo esto es importante revisar la presión de los neumáticos al menos una vez al mes. La presión adecuada esta indicada en el manual del vehiculo, escrita a los lados de las cubiertas o en un adhesivo en el marco de la puerta del conductor. El vehiculo debe llevarse para una alineación cuando tiende a girar a uno de los lados cuando circula en una superficie plana y derecha, si ha sufrido un golpe o si ha circulado por un camino exigente. Un mal balanceo esta indicado por una vibración que aparece cuando circula a cierta velocidad pero se esfuma cuando va mas lento o mas rápido. Una falla en suspensión ocasiona el desgaste prematuro de los neumáticos por lo que se recomienda revisarlo en forma periódica.