Teoria y tecnica del automovil

miércoles, 21 de julio de 2010

AUTOMÓVILES CON FRENOS CON ABS

Muchos de ustedes deben haberse preguntado de qué se trata el ABS. Casi todos los vehículos modernos vienen equipados con frenos con ese aditamento. Trataremos de explicar cuales son sus ventajas y de ello porqué se han adoptado en forma tan generalizada.
Se trata de un dispositivo que evita el bloqueo de las ruedas al frenar. Un sensor electrónico de revoluciones, instalado en la rueda, detecta en cada instante de la frenada si una rueda está a punto de bloquearse. En caso afirmativo, envía una orden que reduce la presión de frenado sobre esa rueda y evita el bloqueo. El ABS mejora notablemente la seguridad dinámica de los coches, ya que reduce la posibilidad de pérdida de control del vehículo en situaciones extremas, permite mantener el control sobre la dirección (con las ruedas delanteras bloqueadas, los coches no obedecen a las indicaciones del volante) y además permite detener el vehículo en menos metros. El sistema antibloqueo ABS constituye un elemento de seguridad adicional en el vehículo. Tiene la función de reducir el riesgo de accidentes mediante el control óptimo del proceso de frenado. Durante un frenado que presente un riesgo de bloqueo de una o varias ruedas, el ABS tiene como función adaptar el nivel de presión del líquido de freno en cada rueda con el fin de evitar el bloqueo y optimizar así:
La estabilidad en la conducción: durante el proceso de frenado debe garantizarse la estabilidad del vehículo, tanto cuando la presión de frenado aumenta lentamente hasta el limite de bloqueo como cuando lo hace bruscamente, es decir, frenando en situación limite.
Mantener el control sobre la dirección del vehículo: puede conducirse al frenar en una curva aunque pierdan adherencia alguna de las ruedas.
Se acorta la distancia de parada lo máximo posible.
Para cumplir dichas exigencias, el ABS debe de funcionar de modo muy rápido y exacto (en décimas de segundo) lo cual no es posible si no es con una electrónica sumamente complicada.
Unos sensores ubicados en las ruedas controlan permanentemente la velocidad de giro de las mismas. A partir de los datos que suministra cada uno de los sensores, la unidad de control electrónica calcula la velocidad media, que corresponde aproximadamente a la velocidad del vehículo. Comparando la velocidad específica de una rueda con la media global se puede saber si una rueda amenaza con bloquearse.
Si es así, el sistema reduce automáticamente la presión de frenado en la rueda en cuestión hasta alcanzar un valor umbral fijado por debajo del límite de bloqueo.
Cuando la rueda gira libremente se vuelve a aumentar al máximo la presión de frenado. Este proceso (reducir la presión de frenado / aumentar la presión de frenado) se repite hasta que el conductor retira el pie del freno o disminuye la fuerza de activación del mismo.
Simplificando. Los frenos ABS se idearon para evitar que el coche derrape durante una frenada de emergencia o por un imprevisto en suelo deslizante. Ante una sorpresa, si el conductor frena a fondo y sobrepasa el nivel de adherencia de las ruedas al terreno, éstas se bloquearán, deslizándose por la carretera en vez de rodar frenando.
Esto tiene dos inconvenientes, ambos muy peligrosos.
El primero es que una rueda bloqueada frena mucho menos que una rodando frenada al máximo, con lo que la distancia para detener el coche se alarga.
El segundo es que cuando la rueda está deslizando ya no es capaz de guiar el coche, que seguirá la trayectoria que le imponga su propia inercia. Deslizará sin control, generalmente en una trayectoria recta, si el piso es regular. Esto quiere decir que aunque el conductor actúe sobre el volante para intentar evitar un obstáculo o salirse de la carretera, la dirección no responderá en absoluto.
Como utilizar los frenos ABS
Nosotros recomendamos que todo aquel que tenga ABS en su coche salga a probarlos. Para ello, el mejor sitio es una solitaria explanada de tierra. Allí tendremos nuestro primer contacto con esta útil tecnología.
La cosa es sencilla; en un coche con ABS simplemente hay que frenar a fondo con todas nuestras fuerzas y mantener el pedal pulsado hasta detenernos.
Tal como explicamos anteriormente hay una serie de técnicas que ayudan al ABS a funcionar mejor aún.
Cuando el ABS entra en funcionamiento, notaremos que el pedal empieza a vibrar, subiendo y bajando en una serie de “pulsaciones”. También se aprecia un ruido ronco y un golpeteo en el interior del coche. Todo eso es absolutamente normal y no significa que se vaya a romper nada, luego no hay que asustarse y soltar el pedal.
Luego de haber probado frenar a fondo en línea recta, trate de “disfrutar” de todo su potencial. Frene a fondo y a la vez gire para evitar un obstáculo.
Comprobará que no pasa nada, el coche gira y sigue frenando, todo a la vez, hasta que se detiene del todo. Y ahí reside lo bueno, es simple y eficaz..
No olvide que ningún sistema de ayuda a la conducción supera las leyes de la física. No tome más riesgos o confianzas por tener instalado este sistema en su automóvil.

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